Reseñas de profesionales

David Bejarano Domínguez, Psicólogo. Cáceres. Ha escrito este texto para Calma Pottery. Gracias

«Si bien la cerámica no constituye en sí misma una disciplina psicológica, está demostrado que cualquier actividad que implique socialización, concentración y disfrute genera beneficios significativos para la salud mental.

En este sentido, la práctica de la cerámica puede contribuir al bienestar psicológico de diversas maneras: fomentando conductas activas que proporcionen reforzadores positivos y, como consecuencia, alivien síntomas depresivos; facilitando la creación de vín-culos sociales de calidad en personas que carecen de ellos; o promoviendo la exposición progresiva a situaciones temidas, como salir a la calle o socializar, lo cual favorece la reducción de la ansiedad.

Por todo ello, este centro ofrece un valioso recurso que, en combinación con el apoyo terapéutico, puede ayudar a superar los momentos más difíciles y permitir que la persona pueda salir de su hoyo más profundo en su corazón y que vuelva a brillar.«

http://www.davidbejarano.es


Estefanía Herranz (Miss Cavallier). Empresaria, Creadora de Contenido Digital y Autora del libro «Nubes de Cerámica» ha escrito este texto para Calma Pottery. Gracias .

«Sin duda la cerámica tiene un poder terapéutico único: nos conecta con la tierra, con la paciencia y con la creación desde lo más esencial. Modelar arcilla es un acto de silencio y de escucha al adentro; obliga a detener el ritmo acelerado de la vida para prestar atención a lo pequeño: la textura, la humedad, la grietas…

En ese gesto se libera tensión, se calma la mente y se abre un espacio de expresión que no necesita palabras.

Practicar cerámica es también un ejercicio de aceptación. No todas las piezas resultan como imaginamos; a veces se quiebran, se deforman o se transforman en algo distinto. Pero en ese proceso aprendemos a soltar, a comprender que la belleza también surge de lo imperfecto.

En mi novela Nubes de arcilla, ese mismo poder se expande al plano colectivo: un grupo de chicas que encuentra, en torno a la arcilla, un refugio y una forma de unión. La cerámica no solo las ayuda a expresar lo que sienten, sino que las vincula entre sí, creando lazos invisibles muy poderosos.

La arcilla nos recuerda que somos parte de la tierra y que nuestras manos tienen la capacidad de transformar, de sanar y de dar forma a lo invisible

«Nubes de arcilla» Estefanía Herranz


 

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